Entrevista 2
Alberto Núñez Feijóo
Presidente electo de la Xunta de Galicia

“Recortaremos gastos, pero no reduciremos la inversión social”
Tras ganar las elecciones a la Xunta de Galicia por mayoría absoluta, el ‘popular’ Alberto Núñez Feijóo asegura que el eje de su acción de gobierno será “facilitarles las cosas a los ciudadanos”. El presidente electo gallego desgrana en esta entrevista las líneas básicas de la política social que piensa poner en marcha.
Chema Doménech / Pablo A. Iglesias
Fotos: Jorge Villa
Usted ha anunciado un plan de austeridad que incluye la reducción del número de Consellerías y de altos cargos en el Gobierno. ¿Este plan afectará de alguna manera a las coberturas sociales que presta la Xunta?
En absoluto. Vamos a recortar los gastos burocráticos de la Xunta pero no se reducirá la inversión en gasto social. Mi compromiso se basa en que la Administración salga más barata a los gallegos, pero eso no implica restar servicios, y menos aquéllos que se enmarcan dentro del ámbito social.
¿Cree que en este apartado existen recursos que han sido mal utilizados durante los últimos cuatro años?
El Consorcio de Servicios Sociales es un ejemplo, basado en un modelo de gestión costoso e ineficaz, puesto que no cuenta con los ayuntamientos. Si somos capaces de optimizar los recursos de los que disponemos gastando lo mismo obtendremos mejores prestaciones, y ese aprovechamiento máximo de los recursos es en el que basaremos nuestro modelo de gestión, tanto en el ámbito de los servicios sociales como en el resto de áreas.
¿Cómo piensa afrontar la consecuencia más dramática de la crisis económica, que es el aumento del paro?
Centrando nuestros esfuerzos en revertir el incremento del número de parados. Debemos lograr generar confianza al empresariado para que cree puestos de trabajo rebajando impuestos, ayudando a los autónomos para que no se rindan en estos difíciles momentos y haciéndoles saber que pueden contar con la Xunta, implementando políticas de inserción laboral para aquellos colectivos que tienen un difícil acceso al mercado de trabajo y huyendo del conformismo y la autocomplacencia. Que el paro crezca menos que en Andalucía dejará de ser un motivo de satisfacción para el Gobierno gallego, porque no pensaremos en ranking o estadísticas, sino en familias que viven el drama del desempleo, y en este momento hay más de 220.000 familias que lo sufren.
¿Qué nivel de implantación tiene en Galicia en estos momentos la Ley de Dependencia?
Somos una de las autonomías a la que más le está costando pagar las ayudas que reconoce la ley, y eso es dramático porque nos convierte en insumisos de una norma en la que miles de personas tenían puestas muchas esperanzas. Considero que esto no puede seguir así y, por tanto, empezaré a pagar las ayudas a los grades dependientes, que en Galicia suman más de 16.000.
¿Este tema será una de sus prioridades cuando sea investido presidente de la Xunta?
Como digo, quiero empezar a pagar las ayudas a los grandes dependientes desde el minuto uno. Una vez que haya sido investido presidente, ordenaré que se autoricen de forma inmediata los pagos para estas personas, de forma que al menos el 50 por ciento de los grandes dependientes gallegos hayan cobrado antes de 120 días desde mi toma posesión. El resto lo hará antes de que finalice 2009.
¿Va a solicitar al Gobierno de Zapatero una partida especial para compensar el alto envejecimiento de la población gallega?
El nuevo modelo de financiación autonómica tendrá que tenerlo en cuenta. Consideramos que es un elemento clave para el equilibrio financiero de esta comunidad.
¿Cuáles serán las líneas básicas de la acción política de su Gobierno en materia de discapacidad?
Integración e independencia económica, lo que pide cualquier ciudadano. Y ambas cuestiones pasan por poner empleos a disposición de personas que, pese a tener alguna discapacidad, pueden ejercer trabajos sin problema alguno. Si la vida cotidiana de una persona en Galicia es levantarse para ir a trabajar y al acabar la jornada disfrutar de su tiempo libre, debemos lograr que la jornada de una persona con discapacidad sea similar a la de una que no tiene problemas de este tipo.
Uno de sus primeros anuncios tras ganar las elecciones ha sido el de acabar con cualquier tipo de imposición lingüística en los centros escolares. ¿Cuál es su modelo educativo para Galicia?
El de la libertad, libertad con mayúsculas. Libertad para escoger los padres el idioma en que se educan sus hijos; libertad del alumno para hacer los exámenes en la lengua que escoja; libertad de los niños para dirigirse al profesor en la lengua que prefieran. Con estos tres planteamientos desde luego iremos más lejos que aquellos que pensaban que la lengua de un pueblo la han de escoger los políticos.
¿Mantiene su promesa electoral del trilingüismo (gallego, español, inglés) y en qué plazo de tiempo piensa aplicarlo en los colegios públicos?
Nuestro principal problema es que Galicia no habla inglés, y cambiar esa realidad será una de las prioridades del nuevo Gobierno.
¿Qué medidas va a adoptar a favor de los jóvenes, con el fin de evitar que abandonen Galicia en busca de empleo?
La receta es clara: si salen de Galicia en busca de empleo, lo que tendremos que hacer es ofrecerles empleo en Galicia. Es dramático que los gallegos tengan que marcharse de su tierra porque el lugar que les vio nacer, crecer y formarse no les ofrece una oportunidad laboral. Es una realidad contra la que nos rebelamos, y por tanto prestaremos especial atención a los planes de apoyo del empleo juvenil, a la inserción de nuestros jóvenes en el mercado de trabajo y a la puesta en marcha de nuevas becas. Lo que sea con tal de que los gallegos puedan desarrollarse profesionalmente en Galicia.
¿Su Gobierno será cercano y sensible a las necesidades sociales de los ciudadanos?
La clave de gobernar es hacerlo por y para los ciudadanos, y eso pasa por facilitarles las cosas pero, sobre todo, por atender sus demandas fundamentales, y desde luego las de índole social lo son.
La dispersión geográfica de la población gallega es una de las adversidades para prestar unos buenos servicios a los ciudadanos, ¿cómo piensa combatir este problema?
Incrementando la dotación de servicios en el ámbito rural. Por ejemplo; crearemos más centros sociosanitarios, más residencias, más centros de día, más colegios con comedores escolares. No dejaremos a nadie a 45 minutos en coche de un lugar en el que le pueda atender un médico. El mapa gallego es el que es, pero no vale lamentarse sino que hay que poner soluciones.
¿Qué posición mantendrá usted ante la renovación del sistema de financiación autonómica?
Defender los intereses de Galicia por encima de todas las cosas. Eso pasa por lograr que se tengan en cuenta dos de los aspectos que más afectan a nuestra comunidad: la dispersión geográfica y el envejecimiento de la población. Por ello, cuando acudamos al Consejo de Política Fiscal y Financiera defenderemos, entre los aspectos a tener en cuenta en la nueva financiación, el envejecimiento y la dispersión.




