Solidaridad
Cow Parade
Arte altruista en manada

Los lugares más emblemáticos de Madrid acogen hasta el 21 de marzo una muestra itinerante muy especial, la Cow Parade. Más de un centenar de vacas a la última moda en diseño pasta en las calles de la capital. Además de hacer sonreír a los viandantes con las creaciones más vistosas, estas bovinas tienen un fin solidario.
Almudena Hernández
Fotos: Jorge Villa
Una manada de 105 vacas de fibra de vidrio “pasta” en Madrid. Prestigiosos artistas y ciudadanos anónimos se han encargado de acicalarlas para la ocasión, con la supervisión del Círculo de Bellas Artes. Desde hace varias semanas, las bovinas hacen las delicias de los viandantes, que no dudan en fotografiarse junto a ellas. El proyecto Cow Parade Madrid, un evento producido por la empresa Energy Splash, pretende salpicar de arte los lugares más emblemáticos de la ciudad y a la vez tiene un tinte solidario en el que se implican artistas, ciudadanos, empresas, organizaciones y administraciones.
Las vacas lucen orgullosas en puntos tan populares como la Puerta de Alcalá, la Gran Vía, la Plaza Mayor o la Puerta del Sol, entre otras muchas ubicaciones. Los ejemplares prestan su superficie a creaciones que hacen alusiones a Madrid, con chulapas y toreros, tapas y paisajes madrileños, pero también a las tradiciones y cultura españolas, como es el caso de aquellos animales que rinden homenaje al Quijote o hacen un llamamiento a la paz recordando los trazos del Guernica de Picasso. Pero esta particular ganadería también lanza una queja contra la tala de bosques o el buen uso de un bien escaso como es el agua.
La Cow Parade Madrid ha tenido en cuenta que algunas de las obras podrían sufrir lesiones, por lo que la manada tiene a su disposición una “ambulancia” permanente para llevar a los ejemplares con desperfectos al Hospital de Vacas, instalado en las inmediaciones del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús. Allí los niños internados tienen la oportunidad de poner un poco de color a la enfermedad. Los “enfermeros” encargados de restaurarlas son alumnos de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid.
Pero, con la llegada de la primavera, los astados tendrán que abandonar las calles madrileñas, aunque no dejarán de ser solidarias. El 16 de abril, la casa Christie´s se encargará de organizar una subasta benéfica de los mejores ejemplares, cuya recaudación se destinará a las organizaciones sin fin de lucro Acción contra el Hambre, Nuevo Futuro, la Asociación Española contra el Cáncer, la Fundación del Hospital Universitario Infantil del Niño Jesús y Manos Unidas. La Cow Parade ya ha visitado más de 50 ciudades de todo el mundo y ha recaudado unos 13 millones de euros para fines benéficos. Entre sus propietarios destacan personalidades como la reina de Inglaterra, J.K. Rowling o Elton John.
Pero antes de llegar a una nueva casa, los bovinos han tenido unas familias de acogida. De hecho la Cow Parade es posible gracias al patrocinio de empresas e instituciones. Las bovinas madrileñas han contado con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente, Audemars Piguet, El Corte Inglés, el Parlamento Europeo, la Embajada del Reino de los Países Bajos (que ha colocado en Madrid una colorida vaca con tulipanes), Metro de Madrid y Mutua Madrileña (con un ejemplar diseñado por el piloto Fernando Alonso), entre otras muchas firmas y organizaciones.
Unas vacas con muy buena educación
Si a las empresas y organizaciones les sirve para potenciar su imagen social, a las ONG para recaudar fondos y a los artistas para mostrar sus creaciones, la Cow Parade Madrid también cuenta con una vertiente didáctica enfocada a los más pequeños. De hecho, uno de las perspectivas es un proyecto especial para colegios, que tiene como principal objetivo potenciar en los niños el interés por el arte, desarrollando sus capacidades artísticas de forma lúdica y didáctica. Las escuelas están invitadas a participar, realizando un concurso interno de pintura de vacas en papel o participando en los talleres infantiles donde se pueden pintar o decorar vacas más pequeñas (denominadas mini-muus).




