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Mujer

Crisis en femenino plural

En tan sólo 14 meses se ha destruido tanto empleo femenino en España como se creó durante dos años. Más de 700.000 mujeres han perdido su trabajo

Silueta de una mujer colgada con hilos de la palabra "Crisis"

El día internacional de la mujer tiene poco que celebrar, al menos en el plano económico. Aunque en los últimos años las féminas han tratado superar obstáculos con la consecución de ciertos logros sociolaborales, la crisis que afecta a las empresas y familias también está marcando fuerte a la población femenina.

Almudena Hernández

La crisis ha llegado a un colectivo que ya partía en desventaja. En los últimos años cada vez más mujeres se han incorporado al mercado de trabajo, pero también lo han hecho en peores condiciones salariales y sacrificando su maternidad o el cuidado de la familia.

Las primeras cifras del paro de 2009 desvelaban la cruda realidad: los servicios de empleo registraron 198.838 desempleados más en enero. Comparado con el mismo mes de 2008, el incremento superaba el millón de personas. Y a ellas les fue peor. El paro femenino aumentó más que el masculino. Si en enero éste último se situó en 1.673.235 personas, al subir en 96.768 parados, el paro femenino se incrementó en 102.070 desocupadas, lo que confirma que la población femenina es uno de los sectores que más sufren las sangrías que se están produciendo en las listas del Inem.

En 1982, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), poco más de cuatro millones de mujeres podían trabajar (casi un 30 por ciento del total de personas activas). En 2007, y teniendo en cuenta los recientes cambios metodológicos de la estadística, el número de mujeres activas supera los 9,5 millones (más del 42 por ciento), según el documento “Mujeres en cifras, 1983-2008”, editado por el Instituto de la Mujer con motivo de su 25 aniversario.

Es de destacar que tan sólo en el bienio 2005-2007 se incorporaron al mercado de trabajo más de 740.000 mujeres. Si el paro femenino era elevado en 2007 –existían 1.048.000 mujeres, más del 54 por ciento del total de personas paradas–, sólo hay que echar un vistazo a las cifras que se manejan en 2009. En sólo 14 meses se ha destruido tanto empleo femenino como se creó en dos años.

Atrás quedan los sacrificios que las españolas han hecho para adentrarse en el mercado de trabajo. Por ejemplo, en “Mujeres en cifras” se observa que las mujeres ya no trabajan tanto en casa, pero no porque los hombres “ayuden” más en las labores domésticas, sino porque ha disminuido en general el tiempo dedicado al hogar. En cinco años, las mujeres han pasado de invertir más de siete horas en esos cometidos a apenas seis. En el mismo periodo de tiempo (2001-2006), los hombres tardan 50 minutos menos en dedicarse a los cometidos domésticos, aunque en 2006 sólo destinaban dos horas y 20 minutos.

Estos descensos –aunque con una importante brecha según los sexos_– pueden estar relacionados con que se dedica más tiempo al trabajo remunerado. En 2006 las mujeres estaban 39 minutos más en el trabajo que en 2001 y los hombres 60 minutos.

Además, las cifras demuestran el desigual reparto en el cuidado de los hijos, ya que son ellas quienes se acogen a las excedencias o abandonan el mercado por razones familiares, una situación que va en aumento. Además, un indicador complementario a estas cuestiones es el de las personas inactivas que no buscan empleo por razones familiares. En 2007, el 96,46 por ciento de esas personas eran mujeres. El dato es relevante, pues se trata de 3.300.000 sobre el total de 9.770.000 mujeres inactivas.

Factor edad

En los últimos 20 años, el perfil de la actividad femenina ha cambiado “sustancialmente”, según el citado informe del Instituto de la Mujer, sobre todo por el aumento de la población femenina de entre 30 y 54 años. No obstante, el grupo de mujeres de entre los 16 y 19 años ya no es tan numeroso.

Aún así, en estos 25 años, ha aumentado la tasa de ocupación, que ha pasado de un 41 por ciento en 1982, al 54 por ciento en 2007. Y en esto han tenido mucho que decir ellas, pues el incremento en el caso de las mujeres ha supuesto 21 puntos porcentuales, mientras que en el de los hombres ha sido de casi el tres por ciento.

Por sectores, el mayor incremento se ha producido en el sector servicios, donde el ascenso ha sido de 15,14 puntos porcentuales y único sector donde, en 2007, existía una mayor porcentaje de población ocupada femenina (más del 53 por ciento). Precisamente, el sector servicios, junto al de la construcción, está siendo el más vapuleado por la actual situación económica del país.