RSC
Orange La llamada responsable

El pasado año, Orange España fijó las bases del Plan Director de Responsabilidad Social Corporativa, aprobado ahora por la operadora de telecomunicaciones para el periodo 2008-2011.
Hace tiempo que Orange España fijó las bases de su Plan Director de Responsabilidad Social Corporativa, aprobado ahora por la operadora de telecomunicaciones. Este plan contempla acciones que se desarrollarán hasta 2011.
Juan Antonio Ledesma
Calidad de servicio, cambio climático, diseño para todos y uso responsable de las tecnologías de la información y de la comunicación son las líneas de actuación del nuevo Plan Director de responsabilidad social corporativa (RSC) de Orange, que recoge 18 desafíos en diferentes ámbitos. “La RSC no es una moda pasajera”, afirma el secretario general de Orange España, Fernando Ballestero Díaz, quien considera que la responsabilidad social es estratégica en la consolidación y expansión en nuestro país de la compañía propiedad del Grupo France Telecom.
Los gestores de Orange España apuestan por dar a la RSC un carácter transversal que implique a todos los departamentos de la compañía, que cuenta en España con una plantilla de más de 3.000 trabajadores.
“El impulso y la difusión de la RSC pasa necesariamente por la sensibilización e implicación de los trabajadores de la compañía, que deben plasmar en su labor diaria los desafíos recogidos en el Plan Director”, explica Jesús Guijarro, responsable de RSC en Orange.

La primera de las prioridades de la operadora es la calidad del servicio que presta a sus abonados. “El objetivo es proporcionar a todos nuestros clientes productos y servicios que cumplan y superen siempre sus expectativas”, subraya el secretario general de Orange España.
Además de reducir el nivel de incidencias y mejorar la atención a sus clientes, la compañía llevará a cabo lo que sus directivos denominan “marketing responsable”. Para ello, Orange lanzará nuevos productos y servicios dirigidos a colectivos (targets) específicos: precios reducidos para familias (llamadas entre el fijo y móviles familiares) e inmigrantes (para llamadas a sus países de origen); nuevos terminales de manejo sencillo para personas mayores, o listas restringidas de llamadas y mensajes para los móviles que utilizan los menores.
Las grandes compañías revierten parte de sus beneficios en acciones a favor de la sociedad civil. Es un principio básico en toda política de RSC. Orange, como empresa puntera en el sector de las telecomunicaciones, ha incluido entre sus retos a corto plazo medidas para superar la “brecha digital” y evitar que miles de ciudadanos se queden descolgados de la Sociedad de la Información.
Haciendo gala de uno de sus lemas publicitarios, “Tienes derecho a Internet”, Orange también quiere ofrecer el acceso a la Red y a la telefonía móvil a los núcleos pequeños de población.
El uso responsable de las tecnologías de la información llevará a la compañía a implantar el diseño accesible para todos en cada producto, servicio y línea de negocio emprendida por Orange.
“Nuestro objetivo, según recoge el Plan Director de RSC, es poner las tecnologías de la información al servicio de las personas con dependencia impulsando el desarrollo de productos y servicios, con especial atención a personas con discapacidad, personas mayores y enfermos”.
La relación de Orange con sus proveedores es otro punto clave en el Plan Director de RSC. “El objetivo es extender la cultura Orange entre nuestros proveedores divulgando y exigiendo criterios de RSC”, añade Jesús Guijarro.
Medio ambiente

La preocupación por el medio ambiente y el cambio climático también está presente entre los 18 desafíos incluidos en el Plan de RSC. La compañía ha impulsado una iniciativa para compartir antenas de telefonía móvil con otras compañías, con el fin de reducir el impacto medioambiental.
Otras de las medidas incluidas en el Plan Director de RSC es la pretensión de reducir en un 20 por ciento el consumo de energía eléctrica de un millar de emplazamientos respecto al mismo periodo del año anterior.
Orange España tiene un compromiso más pendiente: la incorporación a la compañía de trabajadores con discapacidad. Con una plantilla de más de tres mil empleados, menos del uno por ciento son personas con discapacidad. La legislación actual obliga a las empresas de más de 50 trabajadores a reservar el dos por ciento de sus puestos de trabajo a personas con discapacidad. El secretario general de Orange España, Francisco Ballestero, está convencido de que en el periodo 2010-2011 “rebasaremos la cuota fijada por la ley”.
Orange España se encuentra en conversaciones con la Fundación ONCE para evaluar la posibilidad de poner en marcha un Plan Inserta, instrumento utilizado por la Fundación ONCE para fomentar el empleo de personas con discapacidad en la empresa ordinaria. Un buen colofón a un ambicioso plan de responsabilidad social corporativa.
PERFILES, premiada por su fomento de la RSC

El jurado del IV Premio de Periodismo y Responsabilidad Social Empresarial, organizado conjuntamente por Forética y Novartis, ha decidido por unanimidad conceder una Mención Especial a la revista PERFILES y al periodista José Mª Alías, redactor jefe de la sección de RSC de Servimedia, por su “labor continuada de fomento y divulgación de la responsabilidad social empresarial”.
La sección “Faros de la Niebla”, de Javier Martín Cavanna, de la revista Compromiso Empresarial, y el reportaje “Responsabilidad Social Corporativa” de Rosa Díez, emitido en La 2 de TVE, fueron los galardonados en la categoría prensa escrita y medios audiovisuales, respectivamente, con este IV Premio de Periodismo y Responsabilidad Social Empresarial organizado por Forética y Novartis.
Asimismo, el jurado decidió por unanimidad otorgar una Mención Especial a la revista PERFILES y al periodista José María Alías, redactor feje de RSC de la agencia Servimedia, por su labor continuada de fomento y divulgación de la responsabilidad empresarial.
El jurado, con la elección de los ganadores, premió la adecuación a los objetivos del galardón, el grado de rigor y de calidad periodística, el nivel de innovación y el impacto de la labor de divulgación.
“El hecho de contar en esta cuarta edición con 61 finalistas refleja la excelente acogida del premio entre los medios y profesionales especializados”, según destacó Germán Granda, director general de Forética, en el acto de entrega, que tuvo lugar a finales de diciembre en Madrid. “Además, los trabajos finalistas reflejan la mayor madurez que ha adquirido el concepto de RSC en España, así como la creciente especialización de periodistas en este área, uno de los objetivos que se marcó el premio hace cuatro años y que hoy es ya una realidad”.
La organización por parte de Forética y Novartis de este premio periodístico refleja el compromiso de ambas entidades con la difusión de una cultura de gestión ética y responsable en las organizaciones y pretende fomentar la utilización de cauces mediáticos para la mejor implantación de dicha cultura y su difusión a todos los niveles de la sociedad.
Según Montserrat Tarrés, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Novartis, “en nuestro esfuerzo con la responsabilidad social corporativa contamos con un insustituible aliado, los medios de comunicación, quienes juegan el indispensable papel de transmitir a la sociedad la necesidad de extender el compromiso”.
Bajo la presidencia de Fernando González Urbaneja, presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), el jurado de esta cuarta edición del premio estuvo compuesto por: Arantxa Corella, redactora del diario Cinco Días; José Manuel González Huesa, director general Servimedia y presidente de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud; Guillermo de Rueda, director general de la Fundación Solidaridad Carrefour; Juan Pedro Galiano, vicepresidente de Forética y jefe de Gabinete de Responsabilidad Social y Marca de ADIF; y Montserrat Tarrés, directora de Comunicación de Novartis España.
“El Consejo Estatal de RSC debe ser un lugar de encuentro”

El pilar básico de la responsabilidad social es la empresa, que tiene que desarrollar su actividad teniendo en cuenta a la sociedad y su entorno. Desde esta perspectiva la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) constituyó hace unos años una comisión en la que se aborda esta nueva forma de hacer empresa. Este año 2009, y fruto del dialogo social, tendrán mucho que decir en el futuro Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas.
José Alías
¿Cómo entiende la Ceoe que debe de ser la gestión de la RSC?
Hace tiempo que la Ceoe entiende que la implantación práctica de la RSC responde a un esquema de mejora gradual, que conciba líneas de actuación que se dirigen gradualmente a un objetivo y no como requisitos exhaustivos que se exigen para determinar si una empresa es o no es socialmente responsable.
En este sentido, es importante resaltar el desarrollo de las iniciativas en RSC, que será necesariamente desigual dependiendo del sector, tamaño y necesidades de las empresas, sin que ello cuestione su aportación.
En el seno de nuestra Comisión de RSC hemos identificado dos elementos que resultan especialmente pertinentes. Uno, es enfocar la RSC como un instrumento que ayude a la creación de un valor añadido, aunque sea en el medio y largo plazo. Y el otro es comprender que las iniciativas de RSC deben tener en cuenta la viabilidad económica de la empresa a corto y largo plazo y, en la medida de lo posible, gestionarse con el rigor de una inversión económica.
En breve se pondrá en marcha el Consejo Estatal de la RSC. ¿Cuáles son los principales objetivos que esperan de este foro en el que están presentes todos los grupos de interés?
Los objetivos del Consejo son diversos. Entre otros, destacan su concepción como un foro de debate sobre RSC entre las organizaciones empresariales, sindicales, administraciones públicas y otras organizaciones e instituciones.
Consideramos que la meta más importante es la de hacer del mismo un lugar de encuentro, en el que se pueden poner en común de manera constructiva perspectivas y experiencias de RSC. Para avanzar positivamente en este fin sería conveniente evitar por parte de todas las partes implicadas controversias estériles y superar aquellos planteamientos de mera exigencia y fiscalización. Con este primer enfoque, resultará más sencillo avanzar en los restantes desafíos planteados.
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la responsabilidad social es su expansión hacia las pequeñas y medianas empresas. ¿Cómo se debe afrontar este reto?
Numerosas pymes realizan y han realizado, muchas veces sin ser conscientes de ello, aportaciones adicionales a su principal contribución a la sociedad, que es la generación de riqueza y empleo. Pero a menudo tienen que hacer frente, con recursos muy limitados, a las obligaciones derivadas de un desarrollo normativo exhaustivo y prolijo, en un contexto muy competitivo. Estas dificultades se acentúan en un período de crisis tan intenso como el que estamos atravesando.
Es importante tener en cuenta que para las pymes, el concepto y las implicaciones de la RSC pueden resultar inalcanzables si el mismo se enfoca ante todo como una asignación adicional de recursos empresariales más allá de los que demanda su actividad diaria. Es indispensable, por ello, crear un entorno atractivo para la RSC, identificando iniciativas que generen realmente valor en el negocio y resulten relativamente sencillas en su aplicación.
¿Cuál debe de ser el papel de las administraciones públicas respecto a la responsabilidad social?
Para lograr resultados eficientes en este ámbito, creemos que los poderes públicos deben contar con la colaboración principal de las empresas a través de las organizaciones empresariales que defienden sus intereses. En este sentido, desde la Ceoe entendemos que las administraciones públicas deben evitar enfoques unilaterales y procurar que la presencia y participación empresarial sea coherente con el papel principal a través de sus organizaciones más representativas.
Pero haríamos un flaco favor al desarrollo de la RSC si se utiliza su nombre para imponer innecesariamente nuevas cargas. El valor de estas prácticas estriba en el hecho de que han surgido como consecuencia de nuevas sensibilidades sociales y no porque los poderes públicos decidan añadir nuevos costes u obligaciones. Por las mismas razones, entendemos que los poderes públicos deben ser cuidadosos y evitar generar en nombre de la RSC distorsiones al libre mercado, que hasta ahora ha mostrado ser la mayor fuente de bienestar y riqueza. No deben, por ello, asumir propuestas que en la práctica excluyen automáticamente del mercado a aquellas empresas, normalmente pequeñas, que no pueden asumirlas o acreditarlas.
La crisis esta afectando a las empresas españolas. ¿Cómo puede influir esta crisis en el desarrollo de la RSC? ¿Puede suponer ésta una herramienta que ayude a las empresas a gestionar el nuevo escenario económico?
Frente a la situación de crisis que está afectando en la actualidad a las empresas españolas es muy importante resaltar aquellas actuaciones, prácticas o iniciativas empresariales que hayan servido para generar valor en las empresas reforzando la consistencia de la actividad empresarial en momentos de incertidumbre económica. El reto está en identificar vínculos claros entre RSC y la mejora de la posición de la empresa en el mercado, que puede canalizarse a través de la aportación que las prácticas de la RSC tienen en la buena imagen y reputación de la empresa, o a través de la mayor productividad de sus trabajadores, o por la mejor orientación hacia las necesidades de sus clientes, entre otros factores.
No resulta siempre fácil medir el impacto de las prácticas de RSC, entre otras razones, porque la valoración de los llamados intangibles sigue siendo un gran desafío para la gestión empresarial. Sin embargo, merece la pena que nuestros esfuerzos futuros se centren en conocer experiencias prácticas que han tenido éxito en este sentido.




