Juventud
Almudena Hernández
Ilustraciones: Óscar Peinado
Los jóvenes, valores al alza

Para los jóvenes españoles no todo vale. El botellón, la violencia en las aulas, el fracaso escolar, las drogas y la rebeldía gratuita los han convertido en protagonistas de una generación difícil. Pero los adolescentes no son tontos, ni malos y tampoco conformistas. Varias organizaciones se han propuesto demostrar a la sociedad que los valores cotizan al alza entre los más jóvenes en tiempos de crisis de principios.
Están ahí, pero los medios de comunicación no se hacen eco. Forman parte de una generación difícil, que ha visto cómo sus padres caminan sobre la cuerda floja para conciliar trabajo y familia; una generación bombardeada constantemente por la publicidad, las modas, el vacío moral, la fama fácil, el éxito rápido e inmersa en la espiral de las novedades tecnológicas y la globalización. Están ahí, pero parecen como si fueran invisibles aunque van sembrando semilla a semilla y, lo mejor, van dando frutos. La filosofía que respalda a quienes les ayudan, es vieja: “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo…”
En la Obra Social la Caixa ya están trabajando en la tercera edición del Concurso “Jóvenes con Valores”, que verá la luz en 2009, pues “no hay muchas instituciones que estén por la labor de promocionar la participación social de los jóvenes y pensamos que, aunque cuesta, es importante que siga adelante”, afirma la coordinadora de este concurso, Marta Solé. De hecho, “es muy complicado” que se presenten al certamen jóvenes de entre 12 y 18 años, porque depende de que haya profesores y monitores “entusiastas” que coordinen las iniciativas.
Según Solé, cuando los jóvenes son noticia en los medios de comunicación es “en negativo”. Por eso la Caixa aprovechó la facilidad que tiene para generar notoriedad y dar buenas noticias sobre las nuevas generaciones. Los concursos de “Jóvenes con Valores” se han venido celebrando con la idea de que sus noveles ganadores “sirvan de modelo” a otros jóvenes.
Y no hacen falta que sean grandes iniciativas. “Tampoco estamos premiando superproyectos. A lo mejor una cosa pequeña con un colectivo de tu barrio es tan importante como un proyecto de una gran ONG”, matiza la coordinadora del concurso. En Canarias, por ejemplo se presentan proyectos relacionados con la inmigración y en Asturias suelen tener que ver con el ámbito rural, desvelando una cierta localización de las iniciativas premiadas por la Caixa.
En el primer concurso había un proyecto de unos jóvenes andaluces que acudían todos los sábados al hospital de su barrio a hacer de payasos. “Esto se le ocurrió a un chico que estuvo hospitalizado muchos años y que vio que los fines de semana eran muy aburridos, porque no tenían actividades. Entonces se le ocurrió que a los niños les vendría muy bien que les visitasen unos jóvenes entusiastas para hacer juegos. Y de ser un beneficiario pasó a ser el promotor de la iniciativa que convenció a los chicos de su clase para hacerlo. Ahora lo están pidiendo más hospitales”, presume la coordinadora del concurso “Jóvenes con Valores” de la Caixa.
Más que darles un premio se trata de hacer un reconocimiento a su labor. De hecho, para los jóvenes resulta emocionante protagonizar actos a los que normalmente no tienen acceso, como los que se hicieron en cada comunidad autónoma para entregar los premios, o como disfrutar de un viaje con parada especial en el Parlamento Europeo organizado también por la Caixa.
Modelos y no víctimas de la moda
Los valores tampoco están reñidos con el género y también las chicas sirven de modelo a su generación. Las inquietudes sobre belleza y moda propias de la adolescencia pueden tener respuesta con nociones de protocolo, autoestima y voluntariado. Casi 90 jóvenes de diversos colegios de Madrid participan en “Pure Fashion 2008”, un innovador programa que trata de que la belleza exterior sea reflejo de la belleza interior de las adolescentes.
“Es un proyecto para formar a modelos por dentro y por fuera, que da una alternativa a una moda que a veces puede ser vulgar, agresiva, que no se acomoda a nuestra forma de ser, que lucha contra todo eso y en el que hay volcada mucha ilusión por dar una formación integral a las adolescentes”, asegura Macarena Laiseca, asesora de “Pure Fashion 2008”.
Esta iniciativa está respaldada por Red Misión a través de los Clubes Alpes y trata de informar a las jóvenes de la sociedad actual y prepararlas para tener criterios, conocerse a sí mismas y no someterse a los dictados y estereotipos de las modas, pero a valorar la belleza exterior como reflejo de la belleza interior. Para ello, durante ocho meses las chicas participarán en sesiones sobre asuntos tan diversos como etiqueta social, protocolo, presentación personal, maquillaje y peluquería, oratoria, autoestima, nutrición, deporte y acción social.
Laiseca considera que “el valor que se da hoy en día a la apariencia estética, a la moda y a la belleza es una buena ocasión para formar a las niñas y decirles que importa la imagen, pero que debe ser reflejo de una belleza interior, de ahí que busquemos también formar modelos de conducta”.
Pero esta apasionante aventura para las adolescentes –sólo hay que ver la respuesta que ha tenido, se han duplicado las matrículas previstas– también tiene en cuenta a los adultos. Las madres pueden participar en “Pure Fashion”, pues “son temas que nos interesan y nos gustan a todas”, presume Macarena Laiseca. Tanto, que el proyecto cuenta con el respaldo de importantes personalidades y firmas del ámbito de la moda y la belleza, como Covadonga O´Shea, presidenta del ISEM Fashion Business School, la modelo María León, directora de Comunicación de Pedro del Hierro, y Miriam Sanchidrian, directora general de Sisley Paris España, entre otras. La Universidad Francisco de Vitoria acogerá en sus instalaciones gran parte de las jornadas de formación de “Pure Fasion”, cuya gran fiesta final tendrán lugar en el Gran Hotel Las Rozas de Madrid, con una pasarela a cargo de las chicas.
Juego limpio para jóvenes
Si “Pure Fashion” dedica un capítulo al deporte, otra iniciativa para fomentar los valores entre los más jóvenes se adentra en ello por completo. Más que rivalidad y aplastar al equipo contrincante, el fútbol puede promover la deportividad, responsabilidad, juego limpio, compañerismo y respeto. Así lo consideran la Fundación Atlético de Madrid, la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), la Consejería de Deportes de la Comunidad de Madrid y la Federación de Fútbol de Madrid, que a principios de octubre presentaron un proyecto de promoción de valores prosociales en los jóvenes.
La iniciativa, denominada “+K Fútbol”, tratará de reconocer y premiar las acciones, actitudes y comportamientos que evidencien los valores positivos y solidarios implícitos en la práctica deportiva entre jóvenes futbolistas de las categorías cadete e infantil pertenecientes a clubes integrados en la Federación de Fútbol de Madrid, los entrenadores de los equipos e incluso los padres de los jugadores. Los árbitros reflejarán las acciones de comportamiento deportivo destacables en el acta de cada partido y éstas se seleccionarán y serán galardonadas por una comisión.
El director general de la FAD, Ignacio Calderón, expresa su “satisfacción” por este programa en el que se trata de “ayudar a que los niños crezcan convirtiendo el deporte en un elemento clave”. Además, la FAD camina “de la mano de un club enorme como el Atlético de Madrid, con el objetivo de ayudar a crear personas más capaces”.
Por su parte, el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, subraya “la envergadura” del proyecto y hace hincapié en que “es la primera vez que entidades tan importantes se unen para desarrollar una iniciativa tan solidaria, tan bonita y ambiciosa”. “El fútbol se une para apoyar y premiar acciones deportivo-formativas en una competición federada. Tanto la novedad del proyecto como su buena intención hacen que todos hayamos puesto enorme ilusión y trabajo”, concluye Cerezo.
Una radiografía sobre los jóvenes
Según la investigación “Jóvenes, valores, drogas”, realizada por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) en 2006, no se puede hablar de “la juventud” en general, ya que los jóvenes españoles se comportan según valores y actitudes muy diferentes entre sí. Aún así, el estudio desvela que el 51,4 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 24 años cree que su generación es marchosa, consumista, rebelde e instalada cómodamente en su situación. Por el contrario, menos de dos de cada diez jóvenes atribuyen a sus coetáneos rasgos positivos como responsabilidad, solidaridad, madurez, honradez, tolerancia o lealtad. Sin embargo, la sociedad sigue precisando la labor de esa minoría de jóvenes.




