Carta del director
Cartas del director
José Manuel González Huesa
Director de PERFILES y director general de Servimedia
Otros valores
Recientemente se ha publicado un libro muy curioso que rompe unos cuantos moldes históricos. Se titula Roma y los bárbaros. Una historia alternativa, y pretende demostrar que los bárbaros no eran esas personas que saqueaban pueblos, no representaban a esas “hordas salvajes” que nos ha transmitido la eficaz propaganda del imperio romano. Para desmontar esa forma de presentar a los hispanos, los galos, los germanos o los persas, ha aparecido esta obra de Terry Jones, uno de los miembros del mítico grupo Monty Python, creadores entre otras películas de la célebre Vida de Brian. Dos mil años después, en la sociedad del siglo XXI, la información sólo aporta titulares a las grandes empresas, las multinacionales, y apenas se fija en el trabajo de las cooperativas, las sociedades laborales, las mutualidades, las fundaciones y otras entidades, como las cajas de ahorros, que representan lo que hoy se conoce como “economía social”. Dentro de esta categoría se pueden incluir más de 2,5 millones de empleos, más de un 10 por ciento de la masa salarial de este país, que representan a más de 50.000 empresas y que dan trabajo, entre otros, a agricultores, ganaderos o autónomos, y colectivos en riegos de exclusión, como las mujeres o las personas con discapacidad. Y supone el cinco por ciento del PIB (en Europa, representan el 10 por ciento de la economía europea, lo que significa que emplea a más 20 millones de trabajadores). La máxima representación de esta actividad en España se encuentra en el País Vasco (un 7,5 por ciento del empleo total), con ejemplos tan conocidos como la corporación Mondragón, que ha ampliado sus áreas de negocio a otros países. Y es una fuente de empleo importante de entidades sin ánimo de lucro en autonomías como Murcia (un 4,3 por ciento) o Navarra (un 3,4 por ciento), que fomentan el autoempleo y evitan el éxodo rural. Esta realidad integradora queda oculta y apenas aparece en los medios de comunicación, sólo en aquellos que están más pegados a la realidad más cercana, como son los medios locales. Sin embargo, la economía social es realmente una alternativa a la economía financiera, propone objetivos diferentes con intereses colectivos, que persiguen un equilibrio entre la competencia y la competitividad. Prevalece lo humano sobre el capital, los criterios basados en la colectividad, la organización con bases democráticas, el apoyo al desarrollo y la cohesión social. Busca soluciones a problemas de empleo local, y consigue la integración de los inmigrantes. Hablar de economía social es vincular a la sociedad con “otros valores”, que están relacionados con la solidaridad, la responsabilidad y la innovación. Una historia alternativa.




