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Arte para “Ver y tocar”, la exposición que la ONCE trae a Pontevedra para conmemorar los 75 años del CRE

8 de febrero del 2018

Del 8 de febrero al 11 de marzo, en el Sexto Edificio del Museo de Pontevedra

La muestra reúne maquetas, esculturas, cuadros, fotografías y utensilios relacionados con la tiflología

Inauguración de la Exposición Itinerante del Museo Tiflológico en Pontevedra, con motivo del 75 aniversario del CRE de la ONCE en la ciudad

La Exposición “Ver y tocar” , una muestra que la ONCE  trae a la ciudad, con motivo del 75 aniversario de implantación de la  atención educativa específica para ciegos en la ciudad, se presentó esta mañana en la que será su sede, el Sexto Edificio del Museo Provincial de Pontevedra (C/ Padre Amoedo, 3). La muestra reúne 32 piezas, algunas de las cuales pueden verse y tocarse, y permanecerá abierta al público hasta el 11 de marzo próximo, de martes a sábado de 10 a 21 horas y los domingos de 10 a 14 horas. Los lunes permanecerá cerrada.

El director del CRE de la ONCE de Pontevedra, José Ángel Abraldes; el diputado provincial de Cultura e Língua, Xosé Leal Fariña, y el director del Museo Provincial, José Carlos Valle, han sido los encargados de la presentación. En la muestra los visitantes podrán podrá ver y tocar las maquetas de los Palacios Árabes de la Alhambra y el Patio de los Leones (Granada), y la del Taj Mahal (India), para conocer qué siente una persona ciega cuando percibe el arte a través de sus dedos.

Además, se podrá ver y, en ocasiones, también tocar, obras de arte realizadas por personas ciegas o con discapacidad visual grave, como la ‘Serie Cielo y Tierra Eterno Poema nº 28’, del pintor ciego Ataúlfo Casado; ‘Luz del Clamor’, fotografía de Carme Ollé; ‘Tripeando’, del también fotógrafo con discapacidad visual Juan Torre. ‘Bodegón’, pintura de Mª Covadonga Martín Alonso, o ‘Dehesa Soriana’, del pintor José Miguel González, también forman parte de esta muestra.

El visitante tendrá la oportunidad de admirar también ‘La Castañera’, pintura de Rafael Arias; ‘Gran Vía’, fotografía de Marcelo Bilevich; ‘Concierto I’, del también pintor Fernando Torres; ‘Dalí y yo’, una pintura de Eduardo Matute ‘DUDU’; o ‘Rossy de Palma’, un retrato que muestra la forma en que la pintora Kelly Arrontes ve a la actriz.

Esta muestra incluye también escultura, con ‘Homenaje a la ONCE’, del escultor sordociego José María Prieto Lago; ‘Soñando’, de Andrés Clariana; ‘Hombre con perro’ y ‘Los novios’, obras de Miguel Detrell; y ‘Salomé’, de Cesar Delgado, forman la parte escultórica de la exposición.

Además, se exhibe material tiflológico que han utilizado o utilizan las personas ciegas, como una Pauta de escritura en caracteres visuales, un ábaco, una máquina calculadora, máquinas de escritura braille, etc.

López  Navalón y Prieto Lago, “Marca Galicia” de la exposición

Las piezas más entrañables de esta Exposición para los gallegos son el Astronógrafo del compostelano de adopción Manuel López Navalón y la escultura “Homenaje a la ONCE “del escultor viveirense sordociego José María Prieto Lago.

El astronógrafo de Navalón, realizado en madera de nogal y bronce y datado en el año 1884, es uno de los dos que se conservan en el Museo Tiflológico de la ONCE y ofrece información en Braille y explica a los ciegos la duración de los días y estaciones.

Su creador, Manuel López Navalón, nació en Toledo en 1831, estudió y fue maestro de escritura en el Colegio Nacional de Sordomudos y Ciegos de Madrid, y a los 30 años asume el cargo de Director del Colegio Regional de Sordomudos y Ciegos de la ciudad de Santiago de Compostela, donde pasó el resto de su vida y desarrolló una enorme creatividad.

Navalón fue el primer director del colegio regional de sordomudos y ciegos de Santiago, cuya creación  se acordó en noviembre de 1862, en base a la ley Moyano y por iniciativa del entonces Rector de la Universidad de Santiago de Compostela, Juan José Viñas, con el apoyo de los presidentes de las cuatro diputaciones provinciales de Galicia y del alcalde compostelano.

Hombre de gran humildad y fuertes valores además de poseer una gran capacidad creativa, Manuel López Navalón no tardó mucho tiempo en hacer del centro santiagués toda una institución de la época, referente en España y buena parte de Europa. El propio Rector en persona supervisaba los exámenes anuales de los alumnos, y los trabajos de estos junto a muchos inventos de Navalón se exhibieron tanto en exposiciones regionales como universales (Lugo, Chicago o París). Por su confianza en el progreso y en el conocimiento, así como por su destreza al frente de un centro educativo puntero, gozó de importante reconocimiento en su época.

Navalón fue también inventor de numerosos aparatos, en su mayoría, con intencionalidad educativa, casi todos ellos orientados hacia alumnos ciegos y en menor medida dirigidos a sordos. Hasta nuestros días han llegado dos ejemplares del Astronógrafo que se conservan en el Museo Tiflológico de la ONCE, donde está catalogado para ofrecer información en Braille y explicar a los ciegos la duración de los días y estaciones. Este aparato fue la estrella del pabellón de la ONCE en la Expo 92´ de Sevilla. Diversas innovaciones en la enseñanza de música a ciegos, así como el perfeccionamiento y estandarización de algunos caracteres Braille se han producido también gracias a él.

La otra pieza a destacar es la escultura “Homenaje a la ONCE” del escultor sordociego vieirense José María Prieto Lago, lucense prácticamente autodidacta que ha producido una importante obra escultórica, pese a estar privado de la vista y el oído.

Prieto Lago nació en Covas (Viveiro-Lugo) en el año 1960 y allí sigue residiendo en la casa familiar. A los quince años de edad, aún adolescente, comienza en el taller de Juan Luis Otero, prestigioso escultor viveirense. Este es su primer contacto con lo que llegará a ser el norte de su vida y Otero vislumbra las condiciones especiales que posee el joven Prieto Lago, que lo anima a viajar a Santiago en 1979 viaja a Santiago de Compostela, donde permanecerá dos años formándose como escultor.

A su regreso a Viveiro, en 1983  la magia de los claustros y su maestro logran, paso a paso, que su aprendizaje se transforme en vena creadora que le absorberá por completo. Desde ese año se dedicó, en exclusiva, a la creación escultórica en su estudio de Covas-Vivero, que en los últimos años ha tenido que abandonar por una patología degenerativa que le afectó a las manos.

En la escultura “Homenaje a la ONCE” vemos como un señor está escribiendo en braille y el papel continuo pasa a formar parte de su cuerpo, que arranca desde la espalda.

Títulos en Braillle y código QR accesibles

Todas las piezas que se muestran en la  Exposición “VER Y TOCAR” cuentan con los títulos en Braille  y están provistas de códigos QR, con información accesible a personas con ceguera o discapacidad visual a través de teléfonos móviles, además de beepcons, unas balizas inteligentes de guiado especialmente diseñadas para facilitar a las personas con discapacidad visual la identificación y localización de los objetos cercanos, mediante una aplicación móvil.

Esta herramienta, desarrollada por ILUNION Tecnología y Accesibilidad, puede emitir un sonido activado por la aplicación del usuario, con lo que una persona ciega puede ubicar la posición de cualquier elemento cercano etiquetado con las beepcons.  Además, éstas almacenan información de manera local y la transmiten sin necesidad de conexión de datos. Así pues, el usuario no necesita conexión a Internet para tener información sobre los elementos que tiene a su alrededor.

El Museo Tiflológico de la ONCE

El Museo Tiflológico (http://museo.once.es)  está ubicado en Madrid, en el número 18 de la Calle La Coruña. Se trata de un espacio accesible a todos los públicos, donde se emplean, como canales de entrada de la información, el tacto y el oído, junto al tradicional de la vista. En sus salas se muestran cuatro colecciones: la de maquetas de monumentos arquitectónicos, la de obras de artistas con discapacidad visual grave, la de material tiflológico y la de libros en braille y otros sistemas de escritura anteriores a la creación de la ONCE.

Inaugurado en 1992, está concebido para que los visitantes puedan ver y tocar las piezas expuestas, aunque lo que realmente lo hace original y único es el hecho de ser un museo que nace por decisión de sus usuarios y diseñado por estos a la medida de sus necesidades. En él se exhibe el patrimonio cultural de la ONCE y se desarrollan los programas de exposiciones temporales de obras de artistas ciegos y de extensión museística a través de la exposición itinerante de sus fondos. El objetivo es promocionar y satisfacer las necesidades culturales de las personas con discapacidad visual grave, así como servir de escaparate a los esfuerzos de integración y normalización perseguidos por la ONCE.

 

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