El “Rasca de la ONCE” ofrece 3.000 euros por 50 céntimosHay un premio por cada 3,5 boletos
Se trata de una lotería instantánea, un modelo de fuerte arraigo en Europa
La Organización de Ciegos Españoles lanza el “Rasca de la ONCE”, una lotería instantánea que ofrece premios de hasta 3.000 euros por sólo 50 céntimos. Este nuevo juego, presentado hoy en toda España, comienza a comercializarse el próximo lunes 15 de mayo con una especial característica: hay un premio por cada 3,5 boletos.
El juego, basado en el Real Decreto 1336/2005, por el que el Estado autoriza a la ONCE a explotar una lotería instantánea, cuenta con una mecánica conocida como de “rasca y gana”, en la que el cliente rascará una parte del boleto para descubrir su suerte.
Se ofrece así la posibilidad de obtener premio de forma inmediata, de manera que lo que se compra es un premio encerrado, una sorpresa, sin tener que esperar a la celebración de un sorteo.
El “Rasca de la ONCE” cuenta con siete categorías de premios. La primera tiene una dotación de 3.000 euros; la segunda ofrece un premio de 100 euros; la tercera, 10 euros al boleto; la cuarta, cinco euros; la quinta y sexta ofrecen premios de dos y un euro, respectivamente; y la séptima categoría ofrece un reintegro de 50 céntimos. Con esta distribución, cada 3,5 boletos se encuentra uno con algún premio.
Se pondrán en circulación tiradas de 10 millones de boletos. Entre ellos se pueden descubrir 20 premios de 3.000 euros; 300 de 100 euros; 10.000 de 10; 50.000 de 5; 200.000 de 2 euros; 800.000 de un euro; y 1.800.000 reintegros de 0,50 céntimos. Siempre están en la calle todos los premios aleatoriamente y las tiradas se irán sumando unas a otras.
Con este juego, la ONCE se convierte en pionera a la hora de comercializar un producto totalmente diferente a los que existen en nuestro país a nivel nacional. Sin embargo, la lotería instantánea cuenta con fuerte arraigo en Europa desde mediados de los años 80 y está en funcionamiento en 9 de los países más avanzados política, económica y socialmente (Francia, Reino Unido, Italia, Portugal, Bélgica, Alemania, Austria, Noruega y Suecia), donde goza de buena salud en cuanto a credibilidad social.
La explotación de este juego por parte de la ONCE, con una previsión de ventas para este año de 152 millones de euros, permite sin embargo asegurar el cumplimiento del objetivo social de la Organización, que es facilitar empleo, formación, educación y asistencia general a todos las personas con discapacidad visual y, por extensión, a través de su Fundación ONCE, a todos los discapacitados.
La fabricación de los boletos del “Rasca de la ONCE” la realiza la multinacional Oberthur Gaming Technologies, líder mundial en la elaboración de este tipo de productos, que ofrece una total garantía tanto a la Organización como a quienes adquieran los boletos de este nuevo juego.
Como el resto de productos de la ONCE, la nueva lotería se podrá adquirir en la red habitual de ventas, compuesta por más de 22.000 agentes vendedores repartidos por todo el territorio. Gracias al Terminal Punto de Venta (TPV), un pequeño ordenador portátil y adaptado, el vendedor puede comprobar el premio y abonarlo al instante.
Campaña publicitaria
El lanzamiento de la nueva lotería estará apoyado a partir de hoy 11 de mayo por una campaña de publicidad cuyo lema es el “Rasca de la ONCE”, que se emitirá en televisión, radio, Internet y soportes exteriores.
La campaña ha sido realizada por la agencia Delvico y, dado que se trata de un producto diferente, la ONCE ha seleccionado una campaña que recurre a unos códigos y una línea creativa distintos a los utilizados hasta ahora.
Así, se traslada la idea de que jugando al “Rasca de la ONCE” se accede a un mundo de millones de premios al instante. Se mostrará cómo se dispersan por una ciudad multitud de pequeños “duendes” que juegan a ser atrapados por los viandantes.
Estos personajes, que parten de un kiosco de la ONCE, generan un clima de diversión y juego. Naturalmente, los duendes personalizan los premios del “Rasca de la ONCE” y el mensaje propone atraparlos puesto que hay millones de ellos esperando ser descubiertos. |